Esta serie es una súplica, una invocación, un lamento... Observo que en nuestra sociedad se impuso lo material, el dinero rige nuestras vidas. "Yo no estoy contra El Progreso si hubiera buen consenso" como dice Roberto Carlos en su canción El Progreso.
Esta serie de obras, de grandes dimensiones, está pintada en un estilo cubista, futurismo poético, con formas y planos cortantes y geométricos. Transmiten emoción y estética, bella y clásica, que sugieren muchas emociones y lecturas al espectador. Mi mensaje y contribución con estas obras es que vuelva el buen gusto, los buenos modales, la poesía y tantos valores éticos y morales que hemos dilapidado. La esperanza siempre está presente en estas obras.
La serie se trabaja con acrílico sobre lienzo y sobre madera.
Se desarrolla entre los años 2003 y 2005.

La terrible soledad del inocente
160 x 160 cms.

A dónde fue vuestra sabiduría

Ya es demasiado tarde
244 x 60
Acrílico sobre madera

Los bersolaris

Un arduo día

Nuestra historia nos acecha
150 x 150 cms.

La súplica de la niña de los fósforos

Culturas milenarias, ayudadnos
155 x 150 cms.

Réquiem
160 x 160 cms.

Apoteosis de la destrucción
160 x 160 cms.

De dónde venimos

Ángelus
89 x 78 cms.
Acrílico sobre lienzo